Estoy a la mitad del cuarto libro de la saga "A song of ice and fire" y cada vez que mencionan a Sansa me dan ganas de comer sus "lemon cakes". En realidad se me antojan muchos otros platillos, pero ¡no voy a cocinar jabalí con manzanas y hongos! Ya decidida a intentar al menos algo más accesible, hace como un mes busqué en la red alguna receta facilita del mentado pastel de limón, me encontré una y la usé, pero no me acuerdo dónde la leí. El resultado fue delicioso, esponjosito y adictivo.
Ingredientes:
5 huevos
300 g de azúcar
1/2 taza de crema
Ralladura de 3 limones*
1 pizca de sal molida
80 g de mantequilla sin sal, derretida
240 g de harina cernida
1/2 cdita. de royal.
Procedimiento:
1. Precalentar el horno a 180°. Engrasar el molde y tenerlo listo. Puede ser un molde para panqué o uno redondo de unos 26 cm. O una bandeja de muffins.
2. En un bowl grande, batir los huevos, azúcar, crema, ralladura de limón, sal y mantequilla derretida, en ese orden.
3. En otro recipiente, mezclar harina y royal, o pueden cernirse juntos según la prisa que tengan. Agregar poco a poco al bowl que tiene la mezcla del punto 2, hasta que se integren bien.
4. Vertir la mezcla en el molde ya engrasado y hornear por a) 45 minutos si se uso el molde redondo; b) unos 35 minutos si se usó el molde para panqué y c) entre 25 y 30 minutos para los muffins. En cualquier caso el tiempo es una guía, obviamente el pan debe verse doradito según su preferencia y hay que revisar con un palillo que esté cocido por dentro, ya saben, lo estándar.
Estoy aprendiendo a poner un menú
domingo, 3 de agosto de 2014
sábado, 19 de julio de 2014
Arts et métiers
El Arts et Métiers es un museo algo ñoño pero muy interesante porque tiene la misión de preservar
instrumentos científicos e inventos; maquetas, diseños, primeros modelos, etc.
La colección comprende más de 80 000 objetos por ahi guardados en alguna
bodega y una pequeña muestra, los más chidos obviamente, se encuentran en las
instalaciones de lo que antes era el priorato de St Martin des Champs*, o lo que queda de éste.
Las siete salas temáticas albergan, por ejemplo,
receptores telegráficos, las primeras cámaras fotográficas, relojes del siglo
XVIII, telares, modelos de excavadoras, maquetas arquitectónicas, una máquina
de vapor de Watt, una pila columnar de Alessandro Volta, el avión no.3 de
Clément Ader, un Ford T, unas Pascalinas, un ciclotrón de Joliot-Curie...
No se por qué cuando vi esta bici pensé en Vaquera...
Ahi está también el modelo original de la estatua de la
Libertad. Yo creo que los franceses de ese entonces se arrepintieron de
haberla regalado, como que les gusta mucho. Como que no quieren que se
olvide quién la hizo y dónde la hicieron. Esto explicaría el encontrárse no
una ni dos si no tres veces por la ciudad (cuatro, si se entra al museo); la
grande al final de la Île aux Cygnes,
la más visitada, tal vez, en el Jardín Luxembourg.
Y la tercera, la que menos sentido tiene, en la placita de la entrada al museo
indicando que ahi adentro, en la iglesia-museo, está "el
original".
La Uno
Y luego, el péndulo de Foucalt. Pensaba escribir una
entrada aparte, pero también pensaba leer primero el libro de Eco y nomás no
veo claro. Que no se pierda la esperanza.
Musée des Arts et Métieres: metro arts et métiers, línea 3 u
11
(la estación está my chida, también vale la pena).
Precio: 6.5 euros
*Leyendo sobre el priorato de St Martín des Champs, me topé con
estas líneas en Wikipedia: "The priory maintained a major presence in the
religious and social life of Paris. It became the site of the last officially
sanctioned trial by combat in France in 1386, when both the king and the
Parliament of Paris authorized such a contest between the knights Jean de
Carrouges and Jacques Le Gris, when the former charged the latter with raping
his wife." Qué perrón, ¿no?
jueves, 8 de mayo de 2014
Grande Galerie de l'Evolution
Hace un par de semanas fuimos al Muséum National d'Historie Naturelle que se encuentra en el Jardin des Plantes. Es, digamos, un enorme jardín botánico con varios edificios alrededor albergando diferentes secciones, en un espacio de veintitantas hectáreas en el barrio 5. Yo quería ver la colección de minerales y piedritas que tienen en el museo de mineralogía pero ¡adivinen! está cerrado por remodelación... Como este es el año de la cristalografía parece que están preparando una gran exhibición y total que no se puede entrar. Muy amables, eso si, tomáronle foto a algunas de sus piezas y pusiéronlas en sus jardines. Triste consuelo. Nos vimos forzados a tomar el plan B: elegir otra sección del museo. Entramos a la Gran Galería de la Evolución.
Jardin des Plantes.
Otra vista de los jardines.
La verdad no era lo que esperábamos debido a que me equivoqué de edificio y por tanto de galería. "Vamos a ver fósiles, pues" dije y, chale, lo que había adentro eran animales disecados. Muchos. Es impresionante, sobre todo porque son colecciones históricas del antiguo museo de zoología. De hecho en un rinconcito cerca de la cafetería, en el segundo piso, tienen los primeros especímenes de la colección (¡!) Ya no recuerdo de qué año eran; la galería se construyó en 1872 por que necesitaban un lugar para poner el millón de animalitos que ya tenían... En fin, el lugar estaba lleno de familias, muchos chiquillos y muchas carreolas. Tiene una sección infantil con precio adicional y aún así había fila considerable. La mayoría de las explicaciones están en francés, lo que hace suponer que mucho de su turismo es nacional.
La galería
Hubo dos cosas que encontré tanto interesantes como tristes. Hay una sala de especies en peligro de extinción o de plano ya extintas. Detrás de las vitrinas de cristal, en un ambiente sombrío (las lámparas son muy tenues), están los animales que fueron y que ya no son. Ahi está el esqueleto y una reproducción "très réaliste" del dodo, las tortugas gigantes de Rodrigues, el ciervo de Schomburgk, el emú negro australiano... De por sí el ánimo es lúgubre, salí bastante agüitada. Y todavía falta un piso por recorrer.
Este si está expuesto al sol porque es una reproducción.
La segunda cosa triste que encontré triste me la topé en el último piso: un rinoceronte negro, cuya historia iba a resumir aqui hasta que me la encontré graciosamente descrita en esta nota, que explica grosso modo lo que en el museo documentan como origen de semejante pieza. Sus ojitos sin vida hacen que me sienta mal por haberme equivocado (¿debimos, tal vez, ir al invernadero?¿A la sección del hombre?) pero bueno, al menos ya se los presenté y ya están advertidos. Cerca de las escaleras, para finalizar el recorrido, el rinoceronte nos despide de la gran galería de la evolución. No se si quiero volver a visitarlo.
Hola Rino. Adios Rino.
Museo nacional de historia natural
(Jardin des plantes)
metro: Austerlitz, Censier Daubenton y Jussieu.
precio: gratis a los jardines, 7 euros entrada a la galería.
lunes, 14 de abril de 2014
Boeuf Bourguignon
Esta receta de res con vino de Borgoña es un clasicazo de la comida francesa. Este fin de semana nos animamos, por fín, a cocinarlo y la verdad es que es una pinche delicia. El plato toma tiempo pero es muy sencillo de preparar y me parece que no sale tan caro. Creo que es una receta perfecta para una ocasión especial que se puede preparar un día antes, con tiempo y con calma para no estresarse el mero día. Además sabe aun más rico recalentado ¡qué alegría! Mientras lo veía ahi tan lindo dentro del horno me acordé de esa película llamada Julie & Julia y creo que es precisamente el platillo que a Julie se le quema por quedarse dormida... ¡Asegúrense que esto no les pase!
La foto del "antes", digamos.
Nosotros cocinamos exactamente estas porciones y claro que ahora llevamos dos días cenándolo, pero no importa porque está riquisímo. Se puede acompañar de pan rebanado, de una pasta sencilla o de papas al horno. Hélo aqui.
Ingredientes para 4 a 6 personas:
Aceite de girasol
80 g de mantequilla
200 g de tocino en trozos
1 kg de carne de res para guisar, cortada en dados de unos 5 cm
2 dientes de ajo grandes
1 zanahoria pelada y cortada en dados
1 puerro lavado y rebanado
1 cebolla finamente picada
2 cucharadas de harina
sal y pimienta
350 ml de vino de Borgoña (un pinot noir, por ejemplo)
500 ml de caldo de res (nosotros usamos un cuadrito de Knorr disuelto en agua caliente)
1 cucharada de puré de tomate
1 ramillete con 2 ramitas de perejil, 2 ramitas de tomillo, 2 hojas de laurel y una ramita de apio
12 cebollitas en vinagre
12 champiñones medianos
Preparación:
1. En una cazuela grande que pueda ir al horno se pone a derretir una cucharada de aceite y unos 50g de mantequilla. Cuando esté caliente se añade el tocino hasta que cambie de color pero sin dorarse. Se saca el tocino y se reserva. En esta misma grasa se pone a sellar la carne por todos lados sin que se queme, claro. Se puede hacer por tandas para que quede doradita. Se saca y se reserva también.
2. Ahora se desecha esta grasa, excepto un par de cucharadas. En este aceite se sofríe el ajo machadado, la zanahoria, el puerro y la cebolla picada, hasta que la cebolla se vea tierna. Aqui se espolvorea la harina y se salpimenta al gusto. Deje rehogar por dos minutos.
3. Añadir el vino, el caldo, el puré y las especias. Se deja hervir removiéndolo de vez en cuando. Ahora se agrega la carne y el tocino y se pone a hervir lentamente. Cuando comience a hervir se tapa y se mete en el horno precalentado a 150°C durante dos horas.
4. En una sartén a fuego medio-alto se saltean las cebollitas y los champiñones en unos 30 g de mantequilla hasta que esten doradas. Se le añade a la cazuela en el horno y se deja cocer por 30 minutos más o hasta que la carne esté suave. Rectificar de sal.
5. Se saca el ramito con las yerbas. Se le espolvorea perejil picado y listo.
Foto del "después". Así nos quedó.
La foto del "antes", digamos.
Nosotros cocinamos exactamente estas porciones y claro que ahora llevamos dos días cenándolo, pero no importa porque está riquisímo. Se puede acompañar de pan rebanado, de una pasta sencilla o de papas al horno. Hélo aqui.
Ingredientes para 4 a 6 personas:
Aceite de girasol
80 g de mantequilla
200 g de tocino en trozos
1 kg de carne de res para guisar, cortada en dados de unos 5 cm
2 dientes de ajo grandes
1 zanahoria pelada y cortada en dados
1 puerro lavado y rebanado
1 cebolla finamente picada
2 cucharadas de harina
sal y pimienta
350 ml de vino de Borgoña (un pinot noir, por ejemplo)
500 ml de caldo de res (nosotros usamos un cuadrito de Knorr disuelto en agua caliente)
1 cucharada de puré de tomate
1 ramillete con 2 ramitas de perejil, 2 ramitas de tomillo, 2 hojas de laurel y una ramita de apio
12 cebollitas en vinagre
12 champiñones medianos
Preparación:
1. En una cazuela grande que pueda ir al horno se pone a derretir una cucharada de aceite y unos 50g de mantequilla. Cuando esté caliente se añade el tocino hasta que cambie de color pero sin dorarse. Se saca el tocino y se reserva. En esta misma grasa se pone a sellar la carne por todos lados sin que se queme, claro. Se puede hacer por tandas para que quede doradita. Se saca y se reserva también.
2. Ahora se desecha esta grasa, excepto un par de cucharadas. En este aceite se sofríe el ajo machadado, la zanahoria, el puerro y la cebolla picada, hasta que la cebolla se vea tierna. Aqui se espolvorea la harina y se salpimenta al gusto. Deje rehogar por dos minutos.
3. Añadir el vino, el caldo, el puré y las especias. Se deja hervir removiéndolo de vez en cuando. Ahora se agrega la carne y el tocino y se pone a hervir lentamente. Cuando comience a hervir se tapa y se mete en el horno precalentado a 150°C durante dos horas.
4. En una sartén a fuego medio-alto se saltean las cebollitas y los champiñones en unos 30 g de mantequilla hasta que esten doradas. Se le añade a la cazuela en el horno y se deja cocer por 30 minutos más o hasta que la carne esté suave. Rectificar de sal.
5. Se saca el ramito con las yerbas. Se le espolvorea perejil picado y listo.
Foto del "después". Así nos quedó.
martes, 1 de abril de 2014
Menú de pizza
Todos los días abrimos el buzón con la esperanza de encontrar algo interesante o útil y lo único que tiene son menús de restaurantes de la zona. De sushi, sobretodo. Como si todos los días los cocineros inventaran una receta nueva y quisieran mantener al tanto a sus fieles comensales. Pero ni somos sus clientes ni cambian el contenido del menú; solo quieren joder el buzón de los vecinos. A veces los volantes no son de sushi, sino de pizza. Hoy el papelito es de Domino's, pero antes de deshacerme de él le eché un ojo y reparo en las ligeras diferencias entre las pizzas que se comen aqui y lo que se come en México. O debería escribir " a lo que se le conoce como pizza", por que sospecho que en Italia no se come esto. No se; no conozco italianos. Les comparto las opciones con todo y nombre:
La reine: salsa de tomate, mozzarella, jamón y champiñones.
La peppina: salsa de tomate, mozzarella, champiñones, cebollas, pimiento verde, aceitunas negras, tomates frescos y orégano.
La cannibale: salsa BBQ, mozzarella, pollo rostizado, merguez* y albóndigas de res.
La Savoyarde: crema, mozzarella, tocino, papas y Reblochon**
La Chickenita: salsa de tomate, mozzarella, pollo rostizado, pepperoni, tomates frescos y Emmental.
Pero a Domino's no hemos ido. Las pizzas, cuando se requieren, las compramos en un localito llamado Pépino (si, con acento en la e.) Están buenas, pero a casi la mitad de las pizzas les ponen huevo. Un huevo en el centro que se volverá huevo estrellado cuando la pizza esté lista. No sabemos si es una peculiaridad de este restaurancito o si así se estile en otros lados. Cabe decir que sabe raro.
Para terminar, elegí algunas pizzas singulares de su carta:
(todas llevan salsa de tomate y mozzarella como base)
La campione: champiñones, carne molida, orégano y huevo.
La del Capo: carne molida, merguez y huevo.
La végétarienne: champiñones, pimiento, cebollas, alcachofa y berenjena.
La kebab: tomates, cebollas y carne griega***
La neptune: atún y huevo.
Nunca pensé decirlo pero creo que la Hawaiiana ya no me parece tan aburrida después de todo.
*Merguez es una salchicha de cordero o de res, picosita, deliciosa. Dicen que es originaria del norte de África. En Francia es muy popular.
**El reblochon es un queso de Savoya (al este de Francia) que la verdad también está riquísimo. Su procedencia es toda una historia linda que pueden leer en el huiquipidia.
***No me queda claro qué es eso.
domingo, 5 de enero de 2014
Galette de Rois
Uno de las delicias de enero por estos lares, a la que nos hemos hecho adictos en muy poco tiempo, es la Galette des rois. La venden por todos lados a diferentes precios, y la verdad es que nosotros preferimos la barata. Yo la considero la equivalente francesa a la rosca de reyes mexicana, porque se come el seis de enero. Y sus similitudes tambalean, debido a que, para comenzar, la galette no es una rosca, si no una especie de pay. Un como pay hecho con una pasta tipo hojaldre y rellena con frangipane, que es una masita hecha con crema pastelera y almendras. Una joyita calórica. Otra diferencia: a la rosca se le acompaña con un vaso con leche o un atolito. A la galette la sirven con vino blanco o con champagne.
Estaba leyendo que este tipo de postre de reyes es tradicional del norte de Francia y que en el sur tienen más bien un gâteau des Rois, que si tiene forma tórica. Se parece más a la mexicana (frutos secos y azúcar por encimita, etc.) excepto que le ponen esencia de flor de naranja. Ha de saber muy rica.
Finalmente, también estos pasteles y roscas tienen un muñequito escondido, la fève, que en la antigüedad era un frijol y luego fueron remplazándolo con figuritas de porcelana acá todas lindas (existen colecciones impresionantes por ahí en algún museo). Creo que eran niñitos, pero ahora pueden aparecer en forma de cualquier cosa: el año pasado nos salió el hombre araña en diferentes posiciones... Quien encuentre el "monito" se gana el derecho de ser el rey o reina por un día y se coloca la corona de papel dorado que incluyen las pastelerías en la caja. No está mal, pero yo cambio mi reino de veinticuatro horas por unos tamales en el día de la Candelaria.
Aún no sale el monito.
Los del año pasado.
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