jueves, 8 de mayo de 2014

Grande Galerie de l'Evolution

   Hace un par de semanas fuimos al Muséum National d'Historie Naturelle que se encuentra en el Jardin des Plantes. Es, digamos, un enorme jardín botánico con varios edificios alrededor albergando diferentes secciones, en un espacio de veintitantas hectáreas en el barrio 5. Yo quería ver la colección de minerales y piedritas que tienen en el museo de mineralogía pero ¡adivinen! está cerrado por remodelación... Como este es el año de la cristalografía parece que están preparando una gran exhibición y total que no se puede entrar. Muy amables, eso si, tomáronle foto a algunas de sus piezas y pusiéronlas en sus jardines. Triste consuelo.  Nos vimos forzados a tomar el plan B: elegir otra sección del museo. Entramos a la Gran Galería de la Evolución.

Jardin des Plantes.


Otra vista de los jardines.

   La verdad no era lo que esperábamos debido a que me equivoqué de edificio y por tanto de galería. "Vamos a ver fósiles, pues" dije y, chale, lo que había adentro eran animales disecados. Muchos. Es impresionante, sobre todo porque son colecciones históricas del antiguo museo de zoología. De hecho en un rinconcito cerca de la cafetería, en el segundo piso, tienen los primeros especímenes de la colección (¡!) Ya no recuerdo de qué año eran; la galería se construyó en 1872 por que necesitaban un lugar para poner el millón de animalitos que ya tenían... En fin, el lugar estaba lleno de familias, muchos chiquillos y muchas carreolas. Tiene una sección infantil con precio adicional y aún así había fila considerable. La mayoría de las explicaciones están en francés, lo que hace suponer que mucho de su turismo es nacional. 


La galería




   Hubo dos cosas que encontré tanto interesantes como tristes. Hay una sala de especies en peligro de extinción o de plano ya extintas. Detrás de las vitrinas de cristal, en un ambiente sombrío (las lámparas son muy tenues), están los animales que fueron y que ya no son. Ahi está el esqueleto y una reproducción "très réaliste" del dodo, las tortugas gigantes de Rodrigues, el ciervo de Schomburgk, el emú negro australiano... De por sí el ánimo es lúgubre, salí bastante agüitada. Y todavía falta un piso por recorrer.


Este si está expuesto al sol porque es una reproducción.





   La segunda cosa triste que encontré triste me la topé en el último piso: un rinoceronte negro, cuya historia iba a resumir aqui hasta que me la encontré graciosamente descrita en esta nota, que explica grosso modo lo que en el museo documentan como origen de semejante pieza. Sus ojitos sin vida hacen que me sienta mal por haberme equivocado (¿debimos, tal vez, ir al invernadero?¿A la sección del hombre?) pero bueno, al menos ya se los presenté y ya están advertidos. Cerca de las escaleras, para finalizar el recorrido, el rinoceronte nos despide de la gran galería de la evolución. No se si quiero volver a visitarlo.


Hola Rino. Adios Rino.


Museo nacional de historia natural
(Jardin des plantes)
metro: Austerlitz, Censier Daubenton y Jussieu.
precio: gratis a los jardines, 7 euros entrada a la galería.





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