Total que entramos al museo y decidimos bajar a la exposición directamente, con la idea esta de que en realidad la mayoría de los visitantes querían ver los murales de Monet. Error; en cada sala ovalada no había más de diez personas, mientras que Frida y Diego tenían la casa llena. A reventar. Había tanta gente que no se podía ver ninguna cosa con calma. Las personas se arremolinaban frente a las fotos, se estacionaban frente a los cuadros, querían leer todas las explicaciones. Hay cuadros de Diego de cuando andaba en las europas. Hay reproducciones de sus murales. Luego los cuadros de La Frida. Está, por ejemplo, la pintura donde sale su nodriza con una máscara. No me acuerdo cómo se llama, pero me gusta. Los trabajos están intercalados, y si había algún orden me lo perdí entre la muchedumbre. Sentí, confieso, como un extraño gustillo. Una cosa ahí medio patriotera, inspirada quizá en los magueyes que treparon en nichos iluminados. Pero se desinfló cuando mi amiga me encontró y me preguntó ¿Qué te pareció? Sonreí y le dije Me encantó. Y a todas las personas que me preguntaron después Me encantó, creo que valió la pena. Omití comentar que ya había visto mis "fridas" favoritas en los museos mexicanos...
[Abro un paréntesis cuadradito para contar que uno de esos museos fue el Muros, en Cuernavaca. La historia de ese museo y lo que ahí se exhibía es como de novela. Supongo que puedo comenzar por el Casino de la Selva, hotel y casino de corte exótico (tenía manantiales, muchas especies vegetales y hasta vestigios prehispánicos) que se abrió por allá de los 1930s y que era emblema de esa ciudad. No se porqué, pero en las instalaciones del Casino había murales de José Reyes Meza, David Alfaro Siqueiros, Jorge González Camarena, Josep Renau, creo que hasta de Murillo. Pasaron los años, el hotel vino a menos y terminó siendo comprado por ahí del año 2000 por Costco, que decidió demoler los edificios con todo y murales y zonas arqueológicas para poner un supermercado.
Parece ser que con intenciones de mostrar su interés por el arte (o, mejor dicho, de calmar las protestas por semejante destrucción cultural) el gran consorcio construyó un centro cultural a un lado de su tienda. Le metieron una lanota ex profeso para albergar ahí la Colección Gelman, pero muchas de las obras de artistas europeos nunca llegaron siquiera a las instalaciones del Muros. Las piezas mexicanas si estaban, entre ellas obras de Tamayo, María Izquierdo, Carlos Mérida, Leonora Carrington, Clemente Orozco y de muchos más. De Rivera y Kahlo también, claro, por que éstos y los Gelman eran medio compas. Todo esto podía admirarse en el enorme y chido edificio que era el Muros, y por unos módicos 30 pesitos. O 15, si se presentaba la credencial de estudiante.
Nomás que la historia de la Colección de Jacques y Natasha Gelman también es un drama (incluye parientes lejanos, robos, hijos adoptivos de Cantinflas, asesinatos de notarios, etc.) sin final. Según dicen fue debido a ese drama que el Centro Cultural Muros cerró sus puertas unos 3 o 4 años después de abrirlas y en su lugar pusieron un Papalote Museo del Niño. De los cientos de obras que en ese lugar se exponían ya no se ha sabido nada. ¿Qué tal, eh?]
Pero bueno, en París la exposición proviene de la Colección Olmedo. Yo creo que se trajeron todo el contenido del Museo Dolores Olmedo, por que en su página de internet hay un aviso que advierte que en estos momentos no hay en exhibición ninguna pieza de Diego R. ni Frida K. Pero en su lugar les ofrecen, adivinen, ¡las obras maestras del Musée de l'Orangerie! que claro que valen la pena. Los intercambios culturales siempre valen la pena.
Frida Kahlo / Diego Rivera
L'art en fusion
Hasta el 13 de enero del 2014
Costo: unos 10 euros
Métro: Concorde